domingo, enero 31, 2016

Arrecifes... Ana María Fuster Lavín




Arrecifes

el ruido nace
vida luz salitre
de terciopelo azul
la  noche libera besos
susurro de pétalos la flor
y despiertan los huesos eco de mar
como la muerte de las caracolas
es el ámbar promesa de otro naufragio
tesoro deseo borrado nubes negras
como sed salada despedida
y revivo horizonte puente
de un secreto viejo
vencido gris sin ojos
solo de arrecifes nace el silencio 

Ana María Fuster Lavín

poema casi colectivo Azul sabor



Description: Description: cid:image001.jpg@01D159BC.6083F740Azul sabor ***

tinta orgasmo
de saxofón sureño
negro aviador en sol mayor
caída de un largo acorde
como verbos del aire agridulce
sobre mar profundo de muertes

--¿será el misterio?—

uno a cuatro
ojos cerrados
como luz de luna
una lágrima inocencia
el agua de cielo pedacitos de arena
terciopela la paz azul olvido
nostalgia el rostro de quien se despide

--melancolía  abrazo mojada sal—

masticar crema de espuma
moras miel  parcha higos frescos
piraguas mandarina frío
sabor azucarado a gloria lavanda
entre los dientes ¡frio! sin besos
haciendo ruido frío casi esperanza
o depresiones incomprendidas frio
como escribir respuestas al día siguiente

--agua que surca utopías boca océano—

besos sin rubor bonito
o tal vez, excreta esperanza sofocada, casi muda
lucifer pitufo penepé
también reír locura No
si soy ciega, ¿cómo podría saber?
azul sabor tranquilidad como brisa estancada
al fin de cuentas, soy débil
pedazo de cielo:
sabe a todas la que te habitan
salitre
huele a ti
azul
sabe a ti

Ana María Fuster Lavín


***Nota: Este poema fue escrito, inspirado a las comentarios de cómplices amigos, que respondieron a mi pregunta: ¿A qué sabe el color azul?

Gracias a: Kattia Chico, Marioantonio Rosa, Pedro Antonio Valdez, Mairym Cruz Bernal, Doris Caraballo, Alexei Tellerías, Ricardo Rodríguez, Carlos “Tato” Santiago, Héctor Monclova, Myrna OV, Manuel Cordero, Melvin Rodríguez, Marieli Calderón, Joselo Sostre, Ángela M.  Valentín,  María de Lourdes Acevedo, Doris Melo, Judith Díez, Li Misol, Dalia Stella González, Liberaciónpr Molina, Anabelle Pérez, Miguel Angel Torres,  José Miguel Pérez, Kristina I. Medina, Larry LaFontaine, José Blanco White, Sarai Ortiz, Ross Benjamín Álvarez, Nancy Debbs, Nivea Ortiz, César Santiago, Ruth Carillo Girona, Rubie Mariela Alicea, Jaime L. Marzán, Evelyn Taveras, Gog Sheklah, Sandy Torrens y Valentina Marealta

domingo, noviembre 29, 2015

silencios de papel 13

¿son esas voces el camino a la sonrisa de las manos?
¿a la ventana del corazón?
 ¿al encuentro ese beso peregrino 
que hace piruetas en el horizonte?
 ¿son, acaso, el eco del reino de la querencia? 

Soy ave de paso en vuelo de voces hacia ti...


Ana María Fuster Lavín

silencios de papel 12

Soy ave de paso... 
Vuelo en espirales pesadillas azul azul 
casi el milagro de las manos hasta llegar al sueño de una voz ámbar y a tu sonrisa

Ana María Fuster Lavín

viernes, noviembre 06, 2015

Encuentro de narradoras puertorriqueñas en UPR Humacao

Encuentro de narradoras puertorriqueñas:
 
Zoé Zoa Jiménez Corretjer, Carmen Zeta Perez,  

jueves 12 de noviembre, 10:30 am
Anfiteatro ADEM

coordina Prof. Carlos Roberto Gómez

viernes, octubre 30, 2015

reseña por Antonio Miranda sobre Carnaval de Sangre

miércoles, 28 de octubre de 2015

Libro trigésimo séptimo: Carnaval de sangre

Carnaval de sangre: microcuentos y otras brevedades de la palabra
de Ana María Fuster Lavín

La nueva propuesta de Ana María Fuster Lavín reconcilia elementos líricos propios de la poesía con la narrativa breve en prosa. Sus relatos en Carnaval de sangre utilizan recursos poéticos como la metáfora y la alegoría con gran efectividad. Aunque están separados en cuatro secciones temáticas, todos exploran la muerte, o la casi muerte, a través de diversos aspectos.

La primera sección del libro, Sin ojos: habitantes de la ciudad silente, explora la muerte del aspecto humano a través de la pérdida de la sensibilidad. Casi todos los micro relatos de esta parte, que es mi favorita de las cuatro, establecen unos símbolos sociales que representan a los drogadictos y desamparados que viven de pedir limosnas en la calle (por ejemplo, “Ciudad sin ojos 1” y “Ciudad sin ojos 2”). También habla de los que deambulan en la ciudad, a pesar de tener dinero, de la gente que vive en soledad y da sugerencias de cómo eso también los hace miserables (por ejemplo, “Veredicto” y “Esos pequeños seres diminutos”). Finalmente, explora a los enamorados que no aman, a los que deambulan en las relaciones y no relaciones (por ejemplo, Coleccionistas de polvos, Conjuro, Ángel de las alturas) que, en cierta medida, definen a una buena parte de nuestra generación de “Mileniales”.

La segunda sección del libro se llama Bajo la cama (trece días en el abismo y un final feliz). En esta, los microrelatos tienen un estilo narrativo mucho más lírico y funcionan de manera intratextual. Las breves historias van contando una especie de complicidad sobrenatural con un personaje al que la autora ha llamado Insomnio. Se encuentra con él durante la noche, en su propia cama, muchas veces debajo de ella, y en cada encuentro la lleva a descubrir diferentes facetas dolorosas de su personalidad a través de experiencias sexuales, o de recuerdos de experiencias sexuales. Su carácter poético nos permitiría darle varias interpretaciones a los símbolos aquí expuestos, pero si consideramos una vertiente mitológica podríamos recordar a los íncubos y súcubos del judeocristianismo. Sin entrar en conceptos moralistas, definitivamente hay varios elementos que señalan a la visita de estas criaturas. Por ejemplo, siempre arriban en la noche, tienen relaciones sexuales con su victima y pueden cambiar de sexo indiscriminadamente (vea los cuentos “Quererse en silencio” y “Sus ojos, mi cuerpo”). Además, y probablemente se trata del elemento más importante que respalda mi teoría, es que durante cada encuentro ocurre un acto sexual que lleva a la “víctima” a experimentar algún tipo de dolor emocional (el ejemplo más claro de esto es, quizás, “Viaje sin retorno”). Esto se puede asociar de forma simbólica con el supuesto propósito de los íncubos y súcubos, que es seducir a sus víctimas y utilizar el acto sexual para extraerles el alma.



La destreza poética de Ana María Fuster Lavín le permite llevar el mito y los símbolos a otro plano literario porque sus relatos realmente no hablan de monstruos ni de maldiciones. Muchas veces la supuesta víctima de la criatura llamada Insomnio es ella misma, lo que nos puede llevar también una interpretación difícil del íncubo y súcubo como monstruos que provienen del protagonista, similar a la clásica historia de Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Por supuesto, esto es solo una posibilidad literaria dentro de muchas (“El secreto del amor” claramente proporciona otra posibilidad interpretativa en donde Insomnio era un amante de carne y hueso); así de grande es la riqueza simbólica de Carnaval de sangre.

La tercera sección del libro se llama Carnaval de voces y sueños: amores canívales. Aquí los microrelatos proponen a la sangre y la voz humana como alimentos espirituales. Los relatos son variados ya que los personajes adquieren algo nuevo luego de consumir la sangre o la voz de una persona. En el caso de “Sed eterna” vemos un idilio erótico a través de una transgresora escena de vampirismo mientras que en “El cazador de sueños” los caníbales recuperan su lenguaje, y luego la sensibilidad, tras devorar al personaje del asesino onírico. En otros microrelatos de esta sección vemos el concepto del sacrificio como un intercambio de voces y sentimientos. En algunos casos las palabras, o el vocabulario, representan una parte de la humanidad de la persona. En cuentos como “Espejos y naufragios” y “Balada del silencio” la pérdida de una voz representa una ironía trágica. Por otro lado, en relatos como “Fuga de voces”, “La voz dormida” y “La biblioteca de las voces perdidas” el sufrimiento le devuelve las palabras, o la poesía, al protagonista. Así, las malas experiencias se convierten en una especie de ganancia a través del canibalismo emocional.

La última parte del libro se llama Los placeres de la muerte: carnaval de sangre. Aquí los microrelatos vuelven a tener la prosa más directa, aunque menos lírica, del principio del libro. La restauración estilística le da cierta redondez a la estructura del libro y le permite a la autora explorar con mayor precisión el tema climático de su obra: la muerte. Ya sea a través del suicidio o del homicidio, el tema preferido se manifiesta en un carnaval de desenlaces violentos en donde el amor, el hambre, la vocación y el arte misma son motivo de tragedia. Si bien la gran mayoría de los relatos lleva un tono melancólico o de angustia, otros pocos prefieren explorar la manifestación del terror genuino a través del extrañamiento, como en “Última danza para orquesta de cuatros y güiro”, uno de mis relatos favoritos del libro.

Como bien adelanta la sinopsis del Dr. Emilio del Carril, Carnal de sangre es un libro de microrelatos que se aparta estilísticamente de los demás y que explora temas difíciles que usualmente preferimos evitar. Aquí, a través del arte, Ana María Fuster Lavín los ha convertido en literatura.
Mis cuentos favoritos son:
-Gol
-Las niñas perdidas
-El cazador de sueños
-Última danza para orquesta de cuatros y güiro
Elementos literarios que se destacan:
-La brevedad
-El intratexto
-La metáfora y la alegoría
-El liricismo poético
-El imaginario transgresor
-El erotismo
 
  en
 

lunes, octubre 26, 2015

silencios de papel 11

soy invisible, 
la ciudad me cuenta sus perversiones cotidianas; 
deambulo mientras escucho sus voces entrando a mis manos...


Ana Maria Fuster Lavin



foto por AMFL

silencios de papel 10

Como sentarse minutos frente a una hoja 
que, antes de morir, te cuenta la historia del árbol...



Ana María Fuster Lavín




foto por AMFL

sábado, octubre 24, 2015

sinopsis de conferencia sobre mi visión de la literatura perversa como escritora...



La literatura perversa tiene como finalidad provocar, o presentar, el placer a través de conductas socialmente incorrectas, insanas, crueles, humillantes o depravadas.  El personaje o narrador perverso manifiesta un anhelo de superioridad, triunfo, dominación sobre ese otro. Este coloca a su víctima en una situación de sumisión, temor o impotencia. Disfruta causando dolor, vengándose, llevando a la muerte o a vejaciones muchas veces sexuales. Aun cuando no sean sexuales, en el placer en el perverso es lo más parece ido al orgasmo. Un disfrute ante lo oscuro. Ejemplos básicos de seres literarios llamados perversos–y es que son tantos y tan maravillosos– cómo olvidar al Marqués de Sade, a Drácula, Dorian Grey,  hasta mi Pancho Quenepo (en mi novela (In)somnio), los asesinos seriales, los y las amantes más peligrosamente exigentes, el placer de alcanzar el control de la muerte. Se me ocurre el relato casi a modo de ensayo El demonio de la perversidad de Poe (donde el personaje se presenta casi como un agente espiritual con la misión de obligar a las personas a realizar cosas por el propio hecho de que no deben hacerlas. En fin el perverso literario, tanto como el real de carne y hueso,  busca –y logra- seducir lo desconocido, lo macabro, el sexo más allá de la muerte, jugar contra los cánones de lo socialmente correcto y moral, en fin es un transgresor.  Disfrutar provocando el susto, la repulsión, el miedo, el deseo ante eso que no te atreverías a contarles a tus padres, a tu pareja… ¿Y qué escritor no tiene un lado perverso? 

(el trabajo tendrá de 5 a 6 paginas, sobre  nuestra sociedad violenta, el abuso de menores, lo gótico, lecturas favoritas, y en mis libros)

Ana María Fuster Lavín

jueves, octubre 22, 2015

Silencios de papel 9

Carnaval de secretos, gritos, sombras 
o el silencio cómplice del miedo
La sangre libera cada sílaba
desangrarse hasta encontrar la palabra perdida en el corazón
Abrir las manos, caminar a través del libro horizonte, 
aunque te cueste la vida, 
pero libre de sombras y máscaras.  


 Ana María Fuster Lavín

Silencios de papel 8

Carnaval de silencios, 
Carnaval de manos sin ojos,
 sangre de carnaval como pequeños fragmentos 
de espejos que penetran las pisadas
 y el eco de cada palabra que no te atreviste decir...


Ana María Fuster Lavín

miércoles, octubre 21, 2015

Silencios de papel 7

Al otro lado de las voces, 
el insomnio juega a los laberintos de cristal

Ana María Fuster Lavín

sábado, octubre 17, 2015

Carnaval de sangre en el festival de la palabra


desde Letralia, Venezuela Carnaval de sangre

Ana María Fuster Lavín presentará libro de cuentos Carnaval de sangre

Redacción

Viernes 16 de octubre de 2015
“Carnaval de sangre”, de Ana María Fuster Lavín
Luego del éxito de su novela (In)somnio (Editorial Isla Negra, 2012), la escritora puertorriqueña Ana María Fuster Lavín (San Juan, 1967) regresa con Carnaval de sangre, compuesto por cincuenta y siete cuentos breves y microcuentos divididos en cuatro secciones cargadas de humor negro que denuncia el lado más oscuro del ser humano (I. Sin ojos: habitantes de la ciudad silente), de erotismo gótico y el mundo del insomnio (II. Bajo la cama); poesía, sensualidad, metaliteratura (III. Carnaval de voces y sueños); finalmente, más humor negro, muerte y una denuncia a la crueldad humana (IV. Los placeres de la muerte).
Ana María Fuster Lavín
Fuster Lavín: microcuentos con un marcado acento poético.
El libro, publicado bajo el sello editorial de EDP University, será presentado el jueves 22 de octubre en el Paseo de la Princesa, Viejo San Juan, en el marco del Festival de la Palabra. En noviembre también habrá presentaciones en los recintos de Aguadilla y Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. En enero de 2016 la también editora y poeta Fuster Lavín presentará su nueva publicación en Santo Domingo, República Dominicana junto al poeta, periodista cultural y performero dominicano Alexei Tellerías.
“Este Carnaval nos somete a la realidad de que la misma gota de sangre puede simbolizar vida o muerte; que el más grande de los miedos es aquel que nos enfrenta a la posibilidad del dolor y a esa sensación que sustituye el bienestar por la agonía”, escribió sobre este libro el doctor Emilio del Carril, escritor y docente puertorriqueño.
“Con un marcado acento poético que la distancia de otros microcuentistas, y un libro integral finamente redactado y conceptualizado, Ana María Fuster Lavín nos empuja hacia una comparsa en la que las máscaras sobran y los instintos se apoderan de nuestra voluntad para hacernos esclavos de nuestra inconsciencia”, continúa Del Carril. “Los microcuentos se entrelazan, fisgonean entre ellos adjetivos, verbos y sustantivos como hilos conectores de una ambientación siniestra. Al final emergen dos consignas: en la vida, el placer y el amor tienen fecha de caducidad, y que la peor pesadilla es perder el potencial de acuñar sueños. Este es un libro perturbador y doloroso que encierra en un castillo de sombras a los protagonistas y al lector”.

Un cuento de Carnaval de sangre
La vida de las palabras

Despierta, ven aquí, ven. Las pequeñas voces en la sangre la quemaban tanto que despertó. La vida, esta es la vida. Ella abrió los ojos. La recámara oscura contrastaba con el luminoso amanecer a través de la sucia ventana. Ven con nosotras, vive. Se levantó de la cama, tropezando con las botellas de vino vacías, bolitas de papel y libretas de anotaciones que había por todos lados. La soledad palpitaba palabras y olor a mugre. Libéranos y vive. Observó la computadora dañada por un virus. Se tapó los oídos, pero las voces de la sangre gritaban cada vez más fuerte. Libera nuestras palabras, vive. Agarró un cuchillo y se cortó las venas de ambas muñecas. Gota a gota sintió la vida de las palabras. Murió.


http://letralia.com/agenda/2015/10/16/ana-maria-fuster-lavin-presentara-libro-de-cuentos-carnaval-de-sangre/#.ViJcKiuPstp